JULIA DÍA 20: “La nieta de Paquita”

Lucecita + sonido de WhastApp. Mensaje de Pablo. De hace 2 horas y 35 minutos (qué mierda no tener datos y solo poder ver WhatsApp en sitios con wifi.

-Hola Julia, ¿qué tal? ¿Te apetece que me pase por tu barrio para tomar un café?

¡¡¡Sí!!! Esperé cinco minutos para contestarle. Bueno, 4 y medio.

-Claro, ¿a las 6 en la parada de metro?

Emoticono del pulgar en señal de OK. Y ahora, ¿qué me pongo? Salvé la crisis en tiempo récord (hora y cuarenta minutos para elegir un outfit favorecedor, fresco, primaveral y casual). Todo con la ropa del año pasado, así que nada de estilo náutico y coral, las tendencias de esta temporada. No había tiempo de teñir nada, así que opté por un vestido de estampado étnico, cazadora vaquera y cuñas color camel.

LOLA.- Vas más pija de lo normal… ¿con quién has quedado?

JULIA.- ¿A ti qué te importa?

LOLA.- ¿No irás a ver al pitufo, verdad?

JULIA.- ¿Qué dices? No he vuelto a saber de él. Pasa de mí.

LOLA.- Venga, quita esa cara que hay más peces en el mar. Pero por favor, el próximo pez que no sea ni pitufo, ni picoleto, ni militar si no te importa.

JULIA.- ¿Tacho a alguien más de la lista?

LOLA.- Tampoco nadie de Nuevas Generaciones, ni sociatas cutres, ni modernos, ni frikis insoportables de los juegos de rol…

Esto último ya lo oí desde las escaleras. Llegué a la parada y allí estaba él. Apoyado en un farola. Perfecto.

PABLO.- Muchas gracias por venir, Julia, supongo que estarás muy ocupada.

JULIA.- Bueno, no te preocupes, tengo un rato.

Le propuse ir a Malasaña, pero prefirió quedarse por Lavapiés. ¡No es hipster! Al final va a tener una oportunidad como cuñado de Lola.

PABLO.- Todavía no me has dicho a qué te dedicas exactamente.

JULIA.- Soy una nueva emprendedora.

PABLO.- Eso ya me lo dijiste el otro día. ¿Pero qué haces exactamente?

Uf. Ya no puedo seguir haciéndome la interesante.

JULIA.- Vendo muffins.

PABLO.- Entonces, ¿estabais vendiendo magdalenas en la universidad?

JULIA.- No, no, no. Qué va. Tengo una empresa de catering. Laura es una… ex novia de Adrián.

PABLO.- Ah… y ¿a quién vendéis los muffins?

JULIA.- ¿Te he preguntado yo a quién metes en el calabozo?

PABLO.- Touché.

JULIA.- Bueno, cuéntame tú, ¿qué haces cuándo te quitas el uniforme?

PABLO.- Nada, tengo una vida muy aburrida. Juego al fútbol con los compañeros, voy a ver a mis padres…

Deportista y familiar. Qué mono.

PABLO.- ¿Cómo se llama tu empresa?

JULIA.- Magdalenas de la…mor. Es un nombre un poco cursi, se lo puso mi madre cuando se quedó en paro y la contraté.

PABLO.- ¿Tu familia trabaja contigo?

JULIA.- Sí, bueno, para mí.

PABLO.- Es alucinante, en serio. Tan joven y lo dejas todo en Londres para sacar a tu familia de la crisis.

JULIA.- Bah, tampoco es para tanto.

(Sí que lo es).

PABLO.- ¿Dónde tenéis el obrador?

JULIA.- En mi casa.

PABLO.- Y, ¿dónde vives?

JULIA.- ¿Ya quieres subir a mi casa? Invítame a algo antes, por lo menos, ¿no?

BO CA ZAS. Para qué diría esa frase. A partir de ahí, la tarde cayó en picado. Tomamos un café rápido y le acompañé a la parada de metro. Allí nos encontramos con el abuelo. Lo que me faltaba.

ABUELO.- Vaya, vaya, Pablito, que bien te rodeas, ¿eh?

PABLO.- ¿Quién es usted?

ABUELO.- No me habías dicho que el policía por el que suspiras es sobrinonieto de un cuñado de El Peseta, el hijo de un amigo de toda la vida del padre de tu abuela.

Horror.

ABUELO.- Entonces no estás ya con la nieta de Paquita, cómo se llamaba, ¿Patricia?

PABLO.- No señor… ya no.

ABUELO.- Es que me dijo tu tío que teníais boda pronto…

JULIA.- Abuelo, que es la hora del Sintrom, súbete a casa, anda, que ya voy yo.

Si no fuera porque su cadera es frágil le habría empujado por las escaleras del metro abajo.

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JULIA. Día 18: Yo no he sido

He decidido firmar, por fin, esa hoja que tiene mi hermana para conseguir que los policías lleven número de identificación. Y pienso hacer otra para que lleven también el número de móvil.

YO.- ¿Puedo ayudarle en algo, agente?

Había pasado de estar en una película de terror en el despacho del decano al que nos habían confinado con zombis economistas aguardando en el pasillo a una comedia romántica de Jennifer Aniston.

LAURA.- Me han drogado.

Laura se había revelado en una Legionaria de Cristo muy loca.

POLICÍA 2.- Eso ya lo vemos.

LAURA.- Quieren que venda magdalenas con marihuana en la copistería de la universidad.

La Policía 2 reprimió una risilla, pero Policía Guapo parecía tomárselo muy en serio. Todo un profesional.

POLICÍA 2.- A ver, documentación.

Le enseñamos a la mujer nuestros DNI. Me fijé en que en la bandolera de Adrián no estaba la caja con los muffins degustación. Debía de haberlos tirado a alguna papelera en un descuido.

ADRIÁN.-Agentes, nosotros solo le hemos ofrecido a Laura una magdalena que hacemos nosotros mismos, pero se ha enfadado (no sé muy bien por qué) y la ha tirado al suelo.

LAURA.- ¡Está mintiendo!

YO.- Todo ha sucedido como dice mi compañero, agente. Pero nosotros no tenemos ningún problema en que nos registren, no llevamos nada ilegal.

Policía 2 se empezó a toquetearnos a mí y después a Adrián para ver si llevábamos algo. Qué mala suerte.

POLICÍA GUAPO.- (Al decano) ¿Usted ha visto algo?

DECANO.- No, señor. Los alumnos escucharon gritar a Laura y corrieron a llamarme.

POLICÍA 2.- Aquí no hay magdalenas, ni porros, ni nada. Voy a preguntar a los alumnos.

Policía 2 salió del despacho para interrogar a los zombis econométricos.

LAURA.- Porque lo habrán tirado, pero llevaban una caja con magdalenas pequeñitas.

YO.- Nosotros por colaborar con las Fuerzas de Seguridad, lo que sea. Si tenemos que ir a comisaría a prestar declaración…

Adrián me lanzó una mirada reprobatoria.

POLICÍA GUAPO.- ¿Qué hacíais aquí?

YO.- ¿Cómo?

POLICÍA GUAPO.- Si no sois de esta universidad, ¿qué hacíais aquí?

ADRIÁN.- Queríamos hacer una fotocopia del DNI.

LAURA.- Es mentira, agente, a mí no me dijeron nada de eso.

POLICÍA GUAPO.- ¿Y dónde está el resto de magdalenas?

ADRIÁN.- Nos las hemos comido. Solo nos quedaba una, la que se comió Laura. ¿En serio se ha creído esa historia? ¿La de vender magdalenas de marihuana en una copistería?

Policía 2 entró por la puerta para interrumpir la interpretación de Oscar de Adrián.

POLICÍA 2.- Nadie ha visto ni oído nada. No hay indicios de delito, así que nosotros no vamos.

LAURA.- ¡¿No me creen?!

DECANO.- Laura, por favor. Anda vete a casa a descansar y deja de ponernos más en ridículo.

YO.- ¿Seguro que no hace falta que vayamos a comisaría?

POLICÍA GUAPO.- No es necesario señorita. (Pausa) De momento.

Policía Guapo me miró por última vez antes de salir del despacho. Sabía que yo era culpable.

Y no sé por qué, pero eso me resulta muy, muy excitante.