JULIA. DÍA 3: “La decisión de Julia”: Parte 2

He de decir que desplegar mis armas de seducción para conseguir socios fue fácil. Poner ojitos es como montar en bicicleta: no se olvida nunca.

Julia: no te duelen los pies; Julia: no estás cansada; Julia: no quieres partirle la boca a ese que te ha dicho (“cómo me gustaría ser tu secador de pelo para que todos los días me agarraras por el mango”).

Iba por el socio número nueve el jueves a las seis de la tarde. Había llegado al cupo un día antes del final del plazo y Marian me miraba como si hubiera hecho una proeza (sé que hay cañas en juego entre los que creen que me quedo y los que creen que me voy). Ismael está entusiasmado con mis logros y esta mañana me ha invitado a desayunar en una terraza para insinuarme sutilmente que mi cambio de actitud le ha gustado mucho a Jefa 2 y que están dispuestos a ser flexibles con mi situación si no consigo el último socio.

Pero yo no quería perdones. ¿Quieren diez socios? Pues les doy diez socios.

JULIA.- ¿Ves ese chaval que va por ahí?

ISMAEL.- ¿El modernaki?

JULIA.- Es nuestro nuevo socio de Ancianos Sin Fronteras.

ISMAEL.- No va a querer. Vive en Malasaña, allí ya no hay abuelos, no ha visto a ninguno por la calle y no sabe lo que son.

Pero yo ya había cazado a mi hipster.

JULIA.- ¿Tienes un minuto para–

HIPSTER.- Ahora no puedo. Tengo prisa.

Claaaaro.

JULIA.- Venga, es solo un momento, te acompaño.

HIPSTER.- Mira, no me voy a hacer socio de Arenur, ni de Cruz Verde, ni de la protectora de animales, ¿vale?

JULIA.- Te he estado esperando toda la vida.

Ni se paró. Y esa frase nunca falla. NUNCA.

JULIA.- Quien dice toda la vida, dice toda esta semana…

Aquí sí se paró.

HIPSTER.- ¡¡¡Que te he dicho que no estoy para escuchar–

JULIA.- ¿Que no estás para escuchar? ¿Una tía como yo te dice que te lleva esperando toda la vida y ni te paras? ¿Sabes quiénes no están para escuchar? Los cientos de abuelos sordos que viven en esta ciudad y en todas las ciudades de España. Ellos no pueden oírme, pero tú sí. Tú puedes hacer algo por ellos. Tú puedes dejar de ir a uno solo de los siete festivales (conté las pulseritas, de verdad) y con el dinero de esa entrada podríamos comprar braseros eléctricos para todo un edificio. ¿Sabes cuántos ancianos mueren por la mala combustión? Con el dinero que te vas a gastar esta noche en cervezas de importación un anciano come un caldito y una pechuga a la plancha sin sal. ¿Sabes cuántos ancianos sufren caídas por culpa de desvanecimientos a causa de una mala alimentación? ¿Estoy pidiendo grandes sacrificios? ¿En serio te parecen grandes sacrificios prescindir de Love of Lesbian y de una Franciskaner una noche? ¿En serio? Ahora, vete, corre con tus amigos, ¿dónde decías que ibas?

Buah. Súperspeech. Firma en 5, 4, 3, 2, 1

HIPSTER.- Al funeral de mi abuelo.

UPS.

Balbuceé un “lo siento”, pero ya era tarde. Mala suerte. Miré hacia la terraza donde había dejado a Ismael, que empezaba a aplaudir despacio, como en las películas. Al día siguiente me llamó Jefa 1: un ciudadano se había quejado del trato agresivo de uno de las captadoras en la zona de Preciados. Le había presionado para que se hiciera socio con acusaciones graves y, por su culpa, había llegado tarde al funeral de su abuelo.

Despedida. Get fired.

No me atreví a contarlo en la cena con mi familia. Lola se llevó toda mi atención mientras pelaba una naranja con cuchillo y tenedor y se colocaba una servilleta sobre las rodillas. ¿Qué nos está pasando?

Con las cosas así, solo me quedaba una opción: escribí a Florieke, a Adrián y a Rastas para convocar una nueva reunión sobre la expansión de las Magdalenas de la risa.

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JULIA. DÍA 3: “La decisión de Julia”. Parte 1

-Julia, pásate por el “cuarto oscuro” mañana al salir del turno de tarde, que quiero hablar contigo tranquilamente.

-Podemos tomar un café al salir y me cuentas lo que sea, ¿no?

-No, no. Prefiero que hablemos allí. Sin gente.

“Ups”, pensé. Ismael se ha vuelto a colgar de mí. Qué contratiempo. Yo, sinceramente no estoy en un momento en el que me apetezca pelar la pava con un chico, como dice mi abuelo.

-Ismael, antes de que digas nada, me gustaría que supieras una cosa: yo te aprecio y te admiro mucho como amigo. De verdad. Pero, por el momento, no voy a iniciar ningún tipo de relación sentimental, ni contigo, ni con nadie. Ahora, lo único que necesito es encontrarme a mí misma. -le solté horas después, cuando entramos en el “cuarto oscuro” (comunicación asertiva total). Ismael olía a colonia de la buena y se había puesto una camisa color blanco roto. Estaba convencida al 98% de que su comunicación no verbal me emitía un mensaje clarísimo.

-¿Qué dices? ¿En serio piensas que me quiero liar contigo?

Ismael se empezó a reír de una forma bastante humillante para mí.

-¿Qué quieres que piense? Me citas en este antro sin ventanas que llamas “el cuarto oscuro” para tener intimidad, te echas colonia, te pones una camisa elegante…

En ese momento entraron Jefa 1 -la que me hizo el contrato cuando entré a trabajar- y Jefa 2, a quien, ATENCIÓN, Ismael plantó un beso en los labios.

JEFA 2.- Julia, has firmado ya un mes en la lista negra y por los números que me ha pasado tu jefe de equipo vas por el camino de firmar otro. ¿Sabes lo que significa eso, no?

JEFA 1.- Que no estás llegando al mínimo exigido por la empresa.

Uf, Jefa 1, uf.

ISMAEL.- Nosotros estamos teniendo paciencia contigo pero, ¿tú? ¿Estás, tú, haciendo algo por nosotros?

JEFA 2.- ¿Estás correspondiendo nuestros esfuerzos de alguna forma?

En Guantánamo se han hecho interrogatorios más amables. Por suerte, mis sesiones de Abrazoterapia me habían dado herramientas para enfrentarme a la hostilidad de mi entorno.

JULIA.- Yo creo en el proyecto de Ancianos Sin Fronteras. Sé que hay miles de abuelitos distribuidos en pisos solitarias, malviviendo con una pensión de pobres y que necesitan compañía y cuidados. Se lo transmito a la gente. Pero tampoco es cuestión de presionar, ¿no? Que colabora quien pueda.

ISMAEL.- ¿Que no es cuestión de presionar? ¡¿Que no es cuestión de presionar?! Qué has hecho con Julia y, ¿quién eres tú?

JULIA.- Soy la misma, Ismael. (Pausa. Ismael se desquicia). Pero con mucha más paz interior.

JEFA 2.- ¿Qué te está pasando, Julia? Nosotros hemos hecho todo lo posible para que te sintieras cómoda. Pero, ¿tú? ¿qué estás haciendo para que nosotros estemos contentos contigo?

ISMAEL.- La estás cagando, Julia. Yo te quiero en mi equipo, pero la estás cagando.

JEFA 1.- Tienes una semana para llegar al cupo. Diez socios. Si lo consigues, te quedas.

Todo el trabajo que había hecho en Abrazoterapia, out. La perspectiva de quedarme sin trabajo me aterraba tanto que mi armisticio interior se fue a la mierda. No me veía capaz de conseguir que diez personas se hicieran socias de Ancianos Sin Fronteras. No me veía capaz de luchar contra toda esa energía negativa que navega corriente arriba y abajo por la calle Preciados.

Qué duro es tener que sacar adelante a tu familia. Eso no lo enseñan en Marketing&Bussiness. Desplegué sobre la cama de Lola (recién ocupada por ella y por Descartes) mi arsenal de manuales en inglés sobre el tema. Me miré al espejo: apenas un rastro de antiojeras. La nueva Julia elvirizada prescindía de todo lo accesorio, buscaba vivir con intensidad lo bonito de la vida sin sentir acritud hacia nadie.

Pero la nueva Julia elvirizada no era capaz de conservar su empleo, así que tuve que sacar mis botines color camel del zapatero, las planchas y el rímel seco: Julia Brit Style sale de nuevo a la calle. Instagram, allá voy.

Escuchando…

JULIA. Día 2: “Expansión internacional”

Ayer estuve en una terraza de Lavapiés con Rastas, Florieke y Adrián. Cada día tengo más claro que Rastas tiene una novia por encima de sus posibilidades. Es guapa, inteligente, simpática. ¿Qué hace con él? Michael y yo formábamos una pareja mucho más equilibrada. No escribir ni hablar sobre Michael!!! Ellos se han puesto ciegos a batidos de chocolate, pero yo tengo que depurar mis toxinas y energía negativa y por eso me he tomado un té rojo.

La idea de convocar la reunión era de Rastas, así que yo me esperaba cualquiera de sus ideas magníficas: cocer magdalenas al sol para ahorrar energía o echarles miguitas con condimento especial a los pájaros en el parque para que sean más felices. Pero no. La idea venía de Florieke. Nos ha pedido trabajar con nosotros (ha traído un currículum en español y en inglés) para ampliar horizontes. Dice que nuestro producto es muy bueno y que tenemos que abrir mercado. No voy a negar que es la primera vez que reconocen mi trabajo desde que estoy en España y casi se me salta una lágrima.

JULIA.- ¡Eso mismo dije yo!

RASTAS.- Flori dice que tenemos que empezar por copisterías de otras facultades.

FLORIEKE.- Lo más importante es conseguir un grupo de socios en otras universidades.

ADRIÁN.- Se os ha ido la olla. Que es ilegal. Lo que estamos haciendo es I L E G A L.

FLORIEKE.- En este país tenéis una legislación muy rara.

ADRIÁN.- No podemos convertir las copisterías de todas las universidades de España en Gibraltar.

RASTAS.- Que tampoco es eso.

ADRIÁN.- Que nos denuncian y vamos a la cárcel.

RASTAS.- El perroflauta es un miedica. Tú en una manifestación del 15-M no durabas ni un porrazo de antidisturbio.

ADRIÁN.- Oye, que esto es serio. ¿Soy el único que se da cuenta? ¡Julia!

JULIA.- Adri tiene razón. Mi madre, Puri, y el resto de los de la cooperativa no va a querer.

RASTAS.- Ellos no tienen por qué enterarse. Se ocupan de la producción y nosotros de la distribución.

ADRIÁN.- ¿Qué van a hacerlos niños de Curro si él va a la cárcel? ¿Y los nietos de Puri? ¡Que tiene a la hija en el paro!

RASTAS.- Los niños de Curro estarían mejor en la cárcel ellos, les podría cambiar el puesto. Y Puri ganaría mucho más dinero para su familia si hacemos esto.

JULIA.- ¿Y Lola? Deberíamos preguntarle.

ADRIÁN.- Lola pasa de todo esto ya.

RASTAS.- Asamblea. Votos a favor: Florieke y yo. Votos en contra: Adri.

ADRIÁN.- Esto no es una asamblea de Podemos. Además tu novia acaba de llegar, ¿de dónde te sacas que tiene un voto?

RASTAS.- Julia, tú qué dices.

JULIA.- (Pausa dramática) No.

 

Escuchando…

LOLA. DÍA 1: “Un mes después. Adicta”

“No me entero… ¿Te contó al final de dónde ha salido la puñetera pistola?”. María tenía la cara arrugada y los ojos como platos. Se pone fea como un demonio cuando se altera pero, no sé porqué, me da seguridad. La llamé para desahogarme. Necesitaba el contacto humano porque desde luego que Rivas últimamente parece de otro planeta. Desde que encontró el diario no deja de cachondearse. “Vaya perroflauta que escribe en un cuaderno con purpurina”. Pero no le basta con las palabras, ahora todas las semanas me compra la Superpop y otras mierdas del estilo. Hacemos juntos los test amorosos de compatibilidad. No llegamos ni al 1% pero nos entendemos bien.

Al final decidí que el diario podía esperar. Lo fui dejando y pensé, SIN PRESIÓN DE NINGÚN TIPO, que escribir mentalmente podría ser un ejercicio filosófico interesante, pero la verdad es que es una autentica mierda. Estoy en la parra.

MARÍA: ¡¡Tierra llamando a Lola!!…¡Estoy aquí tía!… ¡Estas empanada! ¿Te lo contó o no?

LOLA: Primero me dijo que era de juguete y, claro, yo me descojoné en su cara. Después se inventó que su padre es un policía jubilado…

MARÍA: Menuda gilipollez. Este tío no es trigo limpio…Tiene un perfil psicológico depredador…Te tienes que ir ya. No entiendo porqué no haces las maletas de una vez. Mírate. Eres otra. Te está absorbiendo la esencia. No eres mi Lola.

Si ya no bebo de las botellas y utilizo los vasos, resulta que según ella es porque me he refinado para gustarle, si me siento más recta es para parecer más elegante y si me he quitado las rastas es porque dentro de mí hay un conflicto de lucha de caracteres. El pijo me acerca a Rivas, el Punki me devuelve a Lavapiés. Siempre exagera.

Admito que los últimos vaqueros que me he comprado no están rotos y que puede que coma cosas de marca. Me he enganchado a una serie del canal de pago y cuando viene le mujer de la limpieza me llama señorita Rivas, pero eso no quiere decir que yo no siga siendo YO.

María cree que soy una yonki adicta a un amor platónico. Dice que he olvidado a mi gato (MENTIRA. Confío en que Erasmus lo está cuidando bien), al abuelo, las magdalenas y mis sueños.

Por ahora solo pienso en descubrir el maldito secreto de Guillermo. Es un reto. Mientras tanto, este es un buen lugar para reflexionar sobre quién soy y qué quiero en la vida. Aquí estoy bien. Me siento tranquila, relajada, en paz…

Cuando sonó el timbre di un brinco, me peiné el pelo con las manos, me coloqué la camiseta y salté por encima del sofá para abrir la puerta corriendo. Me temblaba todo. ¿Tan pronto había vuelto?

“Lola, es la pizza que habíamos pedido, ¿no te acuerdas? En serio, tienes que desengancharte de Rivas, te va a hacer daño. ¿Has visto los libros y las películas que tiene?….yo creo que es del CNI…Ten cuidado…”

María me hace reír tanto que aunque solo sea por eso merece la pena seguir aguantándola.

¿Guillermo, un espía?…jejejejejjejejejeje. IMPOSIBLE.

Escuchando…

JULIA. DÍA 1: “Un mes después”

Querido diario:

Echaba de menos esta purpurina de tu portada… Azucena y los del grupo de Abrazoterapia me han dicho que tengo que volver a escribirte para enfrentarme a mi trauma. Compréndeme: no podía escribir sin leer las páginas de días pasados. Los días donde aparecen Arenur, Michael y todo lo que he vivido en estos meses. Pero hay que enfrentarse al pasado (la depresión es un exceso de pasado, que lo he leído en Twitter).

Ahora que estoy escribiendo me doy cuenta de que estoy superbien gracias a Abrazoterapia… Y eso que al principio no quería ir, menos mal que mamá me convenció y ahora vamos juntas. El grupo lo lleva Azucena, que ahora mismo se ha convertido en una chica súperimportante en nuestras vidas. Es que en serio, no sé qué íbamos a hacer sin ella. Todos los días publico en Facebook una frase de buenos días y se la dedico a todo el grupo. Los viernes escuchamos la misma canción. Hay como una unidad muy guay. Mamá hasta ha convencido a Puri y al resto de los de la cooperativa para que vengan.

Rastas se ha echado novia. Se ha pasado un mes en Holanda y ha vuelto acompañado. Es que es muy fuerte. Rastas con novia. Se llama Florieke y no habla casi castellano así que chapurreamos con ella en inglés. Florieke es… no sé cómo explicarlo…los outfits que lleva no le favorecen nada, pero Adri dice que está buenísima. Es así como alta, rubia, tiene los ojos azules… a ver que sí, que reconozco que es guapa, pero es un peligro público: le cerraron su coffee shop de Amsterdam por intoxicar a la clientela con marihuana en mal estado. Está claro que Rastas no se iba a liar con una ingeniera. A mí me da igual porque Rastas no me mola nada y además ahora estoy aprendiendo que tengo que intentar ser feliz por mí misma y no proyectar mi felicidad en una pareja. Lola dice que no me da igual, que estoy celosa porque en el fondo me encanta tener a alguien a mi alrededor babeando como un perro, pero se equivoca. Por cierto, Lola se ha emancipado y vive con un tío de su facultad que no sabemos muy bien quién es. Está un poco rara, mi madre quiere que venga a Abrazoterapia con nosotras pero no hay forma de convencerla.

He entrado en la lista negra. Este mes he conseguido 15 socios para Ancianos Sin Fronteras, menos de la mitad de lo que me exigen en la ONG. Ismael me ha dicho que si sigo así me van a despedir, pero no es algo que yo pueda controlar. Yo no puedo convencer a nadie que acumule energía negativa de que se haga socio de Ancianos Sin Fronteras. Así que he decidido no preocuparme demasiado por el tema y solo me dedico a invitar a la gente amablemente a que apadrine a un anciano. Ismael dice que me estoy cargando las bases de mi querido Marketing, pero yo no le escucho demasiado porque últimamente está acumulando demasiada energía negativa. Mi padre está preocupado porque dice que he cambiado mucho, que ya no me quedo con la vuelta del pan para comprarme la Cuore, ni me pongo a llorar viendo escaparates vintage en Malasaña.

En lugar de eso me he apuntado a un grupo de tejedores con los que me reúno una vez a la semana en una cafetería de La Latina para hacer punto y ganchillo. Le he hecho una bufanda al abuelo monísima con los colores que se van a llevar esta temporada pero dice que es de mujer. Ya veremos si se la pone o no cuando refresque.

Escuchando… Happy, de Pharrell Williams