JULIA. DÍA 4: “Referéndum”

Querido diario:
Necesito el triple de sesiones de Abrazoterapia a la semana para asimilar lo que estoy viviendo. Estoy en el paro, otra vez. Otra vez, tengo que recorrerme la ciudad para dejar mis currículums versión blanco y negro/Spanish en franquicias para trabajar de dependienta o camarera donde antes me postulaba para puestos de marketing y comunicación corporativa. No me siento preparada para vivir esa derrota de nuevo. Quiero apostar por un proyecto que me realice como profesional y donde pueda desarrollar mi vocación, como dice mi madre.
Y ese proyecto son las Magdalenas de la Risa. Aunque hay veces que me parecen las Magdalenas del Llanto. Como ayer por la tarde.
Reunión de toda la Junta Directiva. O sea, toda la cooperativa presente. Curro, Puri, Carmina, Toñi y mi madre apelotonados en el sofá. Enfrente, tapando la tele, Rastas, Lola, Florieke, Adri y yo. De fondillo se oía a mi padre, en la cocina haciendo un curso de inglés de 1985 que ha sacado de la biblioteca.
RASTAS.- (En plan lectura de tesis doctoral) Bueno, peña, que os hemos reunido aquí porque le hemos estado dando vueltas al tema de–
PURI.- ¿Y tú quién eres, bonita?
RASTAS.- Es mi novia, Florieke.
PURI.- ¿Flor- qué?. ¿De dónde eres?
FLORIEKE.- De Holanda, señora.
TOÑI.- Oye, que hay que tener cuidado con hablar del tema este de las magdalenas fuera del círculo porque no se sabe uno de quién se puede fiar…
RASTAS.- No, pero, mi novia es de total confianza. Tenía un coffee shop en Amsterdam.
PURI.- ¿Un cofi- qué? Es que todo lo decís en inglés.
YO.- Una cafetería donde la gente fuma cigarrillos de los de sus nietos y come bizcochos y magdalenas de las nuestras.
CURRO.- Sí, bueno, pero es que en Holanda son muy flexibles con estas cosas, aquí, no. Por esto que estamos haciendo nos llevan a la cárcel.
ADRIÁN.- A buenas horas nos entran los remilgos.
CURRO.- Yo solo digo que hay que tener cuidado de a quién metemos en las reuniones. En las películas, el chivato siempre es el nuevo.
RASTAS.- Mi novia, ¿una chivata? Viene aquí con un plan de expansión internacional de la hostia y, ¿es una chivata? A ver si el chivato vas a ser tú.
Rastas es un chico muy pacífico, pero de vez en cuando le entra un tic en el ojo…
PURI.- ¡A nosotros no nos hables así, eh!
TOÑI.- Eso, que si no fuera por nosotros…
RASTAS.- Si no fuera por vosotros, qué.
TOÑI.- Hombre, pues a ver quién os cocinaba las magdalenas…
RASTAS.- Mira, no me hagas hablar. Que las rebozáis en mantequilla como si fueran croquetas.
TOÑI.- Hombre, es que así quedan más jugosas.
RASTAS.- Mira, mejor que os dediquéis a freír churros–
ADRIÁN.- ¡¡¡Bueno, vale ya!!!
Carmina dejó la Pronto encima de la mesa. No digo más para describir el grito.
Florieke sacó una pizarra y empezó a hacer un esquema con números de ingresos, márgenes de beneficios, gastos de producción y distribución, pero Toñi a la tercera barra ya se estaba haciendo de cruces y Carmina había vuelto a la Pronto.
TOÑI.- ¿Qué pasa, que le vamos a pedir un crédito al banco?
Ahí Lola empezó la traducción simultánea.
LOLA.- A ver, que lo que queremos es vender las magdalenas en más sitios, empezando por otras facultades. Para eso pues tenemos que conseguir socios por ahí, pero tengo yo un colega en Bellas Artes que seguro que le interesa y es de confianza.
Silencio absoluto. Por fin.
ELVIRA.- Pero eso… ¿no es peligroso?
LOLA.- Mmmm sí. También lo que hacemos ahora lo es. Y ganaríamos mucho más dinero, joder, mirad las barritas que está dibujando la guiri.
CURRO.- Yo a mis niños no les puedo dejar sin padre.
YO.- Esa historia ya nos la contaste al principio y mira ahora qué bien están tus niños sin tener que borrar los cuadernos del año pasado hoja a hoja para hacer las cuentas de matemáticas. Como se cumpla todo lo que dice Florieke, este año cae la Wii.
CURRO.- Hombre, ilusión a mí también me haría lo de jugar a los bolos con la tele pero, pero es un riesgo muy grande.
LOLA.- Nuestros contactos serán de total confianza, no tenéis que preocuparos.
YO.- Mi hermana es la encargada de… Relaciones Externas.
TOÑI.- (A mi madre) ¿Tu hija la zarrapastrosa? Pues apañados vamos.
LOLA.- Oiga, señora, que gracias a mí se ha comprado esos pendientes de perlas que lleva.
TOÑI.- ¡Si es bisutería de la mala!
YO.- Pues sí. Y se nota un montón. En cambio si ganara más dinero, podría comprarse un par auténtico. ¿No cree que se lo merece, después de tantos años?
TOÑI.- Sí, hija, sí. No te lo voy a negar.
Yo siempre dando la vuelta a las situaciones negativas.
ADRIÁN.- ¿Votamos?
La Cooperativa de las Magdalenas de la Risa habló. Votos a favor: Adrián, Lola, Rastas y Florieke, que solo cuentan como uno, y yo. En contra: Curro, Puri, Carmina, que votó porque le dieron un codazo, y mi madre, la traidora (“hijas, yo siento mucho no apoyaros, pero tanta tensión a mí me contractura los músculos”).
Y entonces se produjo el milagro. El abuelo, que está sordo cuando le da la gana, abrió la puerta del salón.
ABUELO.- Yo voto a favor.

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