JULIA. Día 1: El regreso

Hoy es martes. Los martes por la tarde Michael y yo vamos al Sturbucks a por un frapuccino y luego, si no llueve, paseamos por Hyde Park. Si hoy fuera un martes como cualquier otro ahora estaría viendo un capítulo de la primera temporada de Girls para dormirme (no puedo dormir si no es escuchando algo: la radio, la televisión, a Michael).

Pero no lo es y la sintonía de los ronquidos de mi abuelo no es suficiente para conciliar el sueño a 1.200 kilómetros de Michael. De Londres. De MI casa.

Mi madre ha venido a buscarme al aeropuerto con harina en el pelo y una mancha terrible de chocolate en la blusa. No he querido decirle nada para no avergonzarla. Desde que se quedó en el paro ha montado una empresa online de repostería creativa. Hace muffins con sabor a sugus de limón y a mojito. Me ha dado uno en el párking y, dios, estaba asqueroso. Nada que ver con los que Michael me traía del Sturbucks los domingos por la mañana.

Al llegar a casa, el abuelo me ha confundido con Lola. Mamá dice que es por los relajantes musculares, pero no nos ha distinguido en la vida y eso que desde los once no llevábamos ni las bragas del mismo color. “Gemelas, pero no iguales”.

A menudo pienso en inglés. Sé que suena esnob, pero después de cinco años viviendo en Londres dicen que es normal. Cuando vuelvo en Navidades y se me escapa un sorry Lola se parte el culo. Seguro que pronto dejo de pensar en inglés. Seguro que pronto hasta se me olvida. Solo me consuela poder practicar con el estudiante de español al que le han alquilado mi cuarto (es de Oxford). En la cena mi madre le ha atiborrado a magdalenas con sabor a zanahoria porque el muy inútil no ha aprendido una palabra de español en el mes y medio que lleva aquí.

Tengo tres cuartas partes de mi ropa en la maleta porque no me cabe en el armario de Lola y eso que es empotrado y de tres puertas. Lo tiene todo lleno de libros, de palestinas y de gilipolleces. No tengo cajones, no tengo intimidad, no tengo ADSL y estoy escribiendo en un diario de mariposas con purpurina que he encontrado entre mis pertenencias retiradas de mi antiguo armario. Lola se mueve debajo de las sábanas.

¿Cuánto tiempo tardaré en dejar de pensar en inglés?

Anuncios

3 Comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s